Noches de embrujo cordobesas

FuenteCada verano la ciudad de Códoba prepara actividades nocturnas en diversos lugares de la urbe bajo el nombre de «Noches de embrujo» tales como:

  • paseos por Córdoba
  • espectáculos ecuestres
  • noches flamencas
  • festival de la guitarra de Córdoba
  • … y cuentacuento en el jardín botánico

Pues bien, después de estar algún año sin poder acudir (las cosas que tiene el estudiar en verano), este verano una buena amiga y yo quedamos que en cuanto ella llegara de Holanda iríamos. Y así fue. Ella llegó el domingo y el miércoles por la mañana me envió un sms para quedar esa noche para ir al jardín botánico a ver uno de los cuentacuentos.

Al llegar al jardín botánico y comprar la entrada, nos dirigimos hacia el anfiteatro y cual fue nuestra sorpresa, al menos la mía; aquello estaba a rebosar, hasta tal punto, que nos tuvimos que sentar en unos pequeños muros que cercaban los pequeños jardines.

Esperamos poco tiempo hasta que subió a la tarima el cuentero Aldo Méndez, un cubano afincado desde hace ocho años en España.

AnfiteatroEste año, la temática de los cuentos en el jardín era «Raíces en el jardín» (temática siempre influida por plantas y árboles, por aquello de celebrarse en un jardín botánico) y empezó diciendo que no contaría cuentos de árboles ni nada del estilo, aunque sí sobre las raíces de los pueblos -eso si tenía que ver con los árboles-, dándo comienzo a una hora de mágia un cuento sobre su infancia en Cuba.

De todos los cuentos exactamente no me acuerdo, pero si me acuerdo la tónica general de sus cuentos: formar largas cadenas de objetos/animales que necesitan de otro y este otro de algún otro. Es complicado de explicar, pero se puede entender mejor con un ejemplo de un fragmento de un cuento.

[…]el gallo Kiriko se ensució el pico y le pidió a la hierba que le limpiara el pico. Ésta le contesto:¡no me da la gana!. El gallo le dijo a la cabra que se comiera a la hierba que no quería limpiarle el pico. Ésta le dijo: ¡no me da la gana!. Perro ladrale a la cabra que no quiere comerse la hierba que no quiere limpiarme el pico. Éste le contesto: ¡no me da la gana!. Palo pega al perro que no le quiere ladrar a la cabra que no se quiere comer la hierba que no me quiere limpiar el pico. Éste le dijo: ¡no me da la gana![…]

Espero que con esto haya quedado más claro. Pero imaginaos ésto extendido a mas de diez objetos/animales y narrado a una velocidad vertiginosa.

PequiñinAldo supo como encandilar a pequeños y mayores, alternando entre cuentos dedicados a los más pequeños y unos cuantos dedicados a los más mayores, aunque con alma aún de niños.

Uno de los cuentos que más me gustó fué el último que contó (a petición del público), que trataba sobre el ego, pero contado de una manera que los niños pudieran entender (trateré de contarlo de una manera resumida e intentando recordar cómo fue).

Un día la luna dijo: “¡buah!, yo soy la mejor del mundo porque la tierra sabe que teniene caminos en la noche porque yo los ilumino”. A esto que el lago la escuchó y dijo: “¡buah!, yo si que soy el mejor, la luna sabe como es porque yo la reflejo en mis aguas, y cuando hago ésto sé lo que ella piensa, asi que yo soy mejor”. Un ratoncillo que pasaba por allí escuchó al lago y le dijo: “¡buah!, yo soy mejor que vosotros porque yo veo a la luna reflejada en las aguas que yo bebo de ti, y al hacer esto, sé lo que imaginas tu y lo que imagina la luna”. Una lechuza que volaba por allí dijo: “¡buah!, yo soy mejor que vosotros, yo cuando me como un ratón puedo ver lo que él, el lago y la luna piensan”.

A ésto que el cuentacuentos dijo: “¡buah!, yo soy mejor que vosotros, porque como cuentacuentos que soy cuento el cuento como me da la gana”. Y la oreja que escuchó estas palabras le dijo: “No seas tan fanfarrón que nunca los cuentos estuvieron vivos por la boca que los contó, sino por los oidos que los oyeron”.

Así que parafraseando a esta última frase yo digo.

“Nunca este blog vivió por los humildes dedos que lo escriben, sino por los ojos que cada día lo leen”.

Enlace | Álbum Noches de Embrujo

Category(s): Ocio y cultura

One Response in another blog/article

  1. […] después de terminar la hora mágica en el jardín botánico fuimos dando un paseo por los jardines, que están muy bonitos de […]

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